A la hora de hacer la compra, cada vez son más las opciones que encontramos en los lineales del supermercado. Los lácteos no se quedan atrás: yogur o kéfir, queso batido, ¿tu de quién eres?

Aunque seguro que hasta ahora no habías caído en la cuenta, o ni siquiera conocías el kéfir, en realidad es un alimento que lleva produciéndose unos cuantos miles de años. Su origen se remonta, ni más ni menos, que hace 12.000 años, siendo oriente medio el lugar donde apareció su consumo.

Yogur o kéfir, ¿tu de quién eres?3

El kéfir apareció hace más de 12.000 años

Yogur o kéfir, ¿cual es la diferencia? Los dos son productos elaborados con leche fermentadas, al igual que ambos tienen fermentos vivos en el producto final. Aunque tengan las mismas características, a simple vista, el proceso de elaboración es distinto.

El yogur se puede elaborar con leche de vaca, cabra u oveja y para obtenerlo tal y como lo conocemos, se produce una fermentación ácido-láctica. Dentro de él y aunque nos “suene a chino” encontramos dos bacterias: Streptococus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus.

Yogur o kéfir, ¿tu de quién eres?1

El yogur es un habitual en todas las neveras

En el caso de que el producto que comamos no tenga estas dos bacterias, ya no podríamos denominarlo yogur, sino que tendríamos que hacer referencia al mismo como: leche fermentada.

¿Y qué pasa con el kéfir?

Como os hemos dicho, al igual que el yogur esta compuesto por una gran cantidad de fermentos vivos, pero la diferencia es que, en este caso, se produce por una fermentación ácido alcohólica.

Si, no te has vuelto loco, el kéfir tiene alcohol, aproximadamente un 1%. Esto se debe a la fermentación de las levaduras fermentadoras, de lactosa y sin lactosa, Kluyveromyces marxianus y Saccharomyces unisporus.

Yogur o kéfir, ¿tu de quién eres?2

Y tú, ¿con cual te quedas?

Estas no son las únicas diferencias entre el yogur y el kéfir, sino que este último es más líquido y más ácido, porque tiene ácido láctico en mayores cantidades. Por eso, si pruebas los dos, el yogur te parecerá más cremoso y más suave.

Ahora es el momento en que tu elijas cuál de los dos es tu favorito yogur o kéfir, incluso quizás añadas los dos a tu cesta de la compra. Eso si, siempre ten en cuenta ese pequeño porcentaje de alcohol que tiene el kéfir, muy importante para embarazadas y niños.