Leche entera, semidesnatada y desnatada, son los tres tipos de leche que podemos encontrar en la actualidad en el mercado, disponibles para el consumo en nuestro país.

¿Qué diferencia hay entre ellas? ¿Cuál es la más saludable?

La proporción de grasa que incorpora es lo que las diferencia, debemos distinguir que:

  • La leche entera tiene un contenido de grasa mínimo de 3,5 gramos en 100 gramos de producto
  • La leche desnatada aportará un máximo de 0,5 gramos en cada 100 gramos de producto.
  • Y la leche desnatada tendrá un contenido de grasa entre 1,5 y 1,8 en 100 gramos de producto.
Leche ¿entera o desnatada?

Leche ¿entera o desnatada?

Como ya hemos mencionado en otra ocasiones, es uno de los alimentos más frecuentes en los hogares españoles, uno de los más completos. Es fuente de proteínas, grasa, lactosa, minerales (destacan el calcio y el yodo) y vitaminas (del tipo A, E y sobre todo D)

¿Qué diferencias encontramos entre la leche entera y la desnatada?  Ambas mantienen el mismo porcentaje de proteínas, calcio y azúcares. Pero la leche desnatada, al tener menor porcentaje de grasas, las vitaminas A, D y E al disueltas en los lípidos también se pierden.

Tendemos a pensar que es más beneficiosa para la salud la leche desnatada ya que es baja en grasa, y esto ayudará a mantener el peso. Pero esto no es del todo cierto, ya que según varias investigaciones realizadas, la leche y los lácteos con toda la grasa, podrían contribuir a mejorar ciertas enfermedades.

¿Cuáles son los lácteos más beneficiosos para la salud?

¿Cuáles son los lácteos más beneficiosos para la salud?

Y es que no todas las grasas son perjudiciales, aunque durante muchos años éstas han sido el enemigo de la salud. Por ello, es necesario que entendamos que nuestro cuerpo necesita cierto aporte de grasas para su funcionamiento.

Existen dos tipos de grasas, y es aquí donde debemos elegir de manera correcta. Las grasas saludables, poliinsaturadas y monoinsaturadas y las grasas nocivas (saturadas)

Si reemplazamos el 5% del consumo de grasas saturadas por monoinsaturadas o poliinsatauradas, puede conllevar a una reducción de aproximadamente el 13% y 27% en la mortalidad.

Grasas monoinsaturadas

Grasas monoinsaturadas

Sabiendo esto, ¿qué pasa con la leche entera? En los últimos años la evidencia científica ha señalado la posibilidad de que ésta sea más saludable que la leche desnatada.

Se han demostrado vínculos positivos entre la leche entera, y otros lácteos no bajos en grasa, con la pérdida de peso o la diabetes.